Bombas yucatecas: una selección de las tiernas a las picantes
Qué es una bomba yucateca, cómo está construida y una selección de bombas populares, de las que se dicen en la vaquería a las más coloradas para adultos.

La bomba es la chispa de la fiesta yucateca: un verso corto que se grita en medio del baile para piropear, burlarse o coquetear. Aquí va una selección, ordenada de la más inocente a la más picante.
Si vas a una vaquería o a un baile de pueblo, en algún momento la música se detiene, alguien grita “¡Bomba!” y suelta cuatro versos. El resto responde y la música vuelve a arrancar. Es tradición oral: las bombas se heredan, se adaptan y cada quien tiene las suyas.
Cómo está hecha una bomba
Casi siempre son cuatro versos octosílabos con rima (el segundo con el cuarto). Juegan con el doble sentido, el nombre de un pueblo o una palabra en maya. El chiste está en el remate: los dos primeros versos preparan y los dos últimos rematan.
Si quieres el contexto completo de dónde vienen, lee bombas yucatecas mayas y el origen de las bombas yucatecas.
Para toda la familia
Bomba, bomba, la cazuela, arriba del comal; el que no diga su bomba se queda sin bailar.
Quisiera ser mariposa y volar de flor en flor, pero mejor soy abeja y me quedo con tu amor.
Dicen que el amor no existe y que nadie lo ha probado, pero yo probé el tuyo y salí bien enamorado.
En el pueblo de Tekit los muchachos son formales; en cambio los de mi tierra puro cuento y puros males.
Con picardía
Naranjita, naranjita, partida por la mitad, cásate conmigo, niña, y verás qué felicidad.
Del cielo cayó un pañuelo bordado de mil colores, y en cada esquina decía: “muchacha, no seas rencores”.
A la orilla de un pozo me puse a considerar lo bonito que es tu cuerpo y lo que me haces penar.
Si tu madre no me quiere por pobre y sin condición, dile que el dinero es humo y se lo lleva el ciclón.
Para adultos (las coloradas)
En la fiesta más entrada la noche aparecen las bombas de doble sentido más subido. Son parte de la tradición y se dicen con humor, nunca con mala leche. Algunas clásicas, siempre suavizadas para no pasarse:
Anoche fui a tu ventana y me dijiste que no; mañana voy a la tuya a ver si me dices que sí… o que no.
Tú te llamas Concepción y yo me llamo Tomás; tú concibes y yo tomo, ¿qué pareja quieres más?
Dónde escucharlas de verdad
- En la Serenata de Santa Lucía los jueves y en la vaquería del lunes frente al Palacio Municipal.
- En las fiestas patronales de los pueblos (Tekit, Maní, Espita), donde la bomba sigue viva sin guion.
- En el Carnaval — carnaval en Mérida— y en el festival Yucatán y sus costumbres.
Y si quieres seguir con el habla local, sigue con el diccionario yucateco.


